«Vamos Bien y Vamos a ir Mejor» ¿Por el bien de México o Sólo por el Futuro de Morena?

Claudia Sheimbaun Pardo acompañó esa frase con una serie de datos, lo que para ella son logros en casi un año de trabajo. La primera presidenta de México dio el primer informe.

También ese día, por primera vez en la historia de México, llegó la primera suprema corte de una elección popular y no de la designación del presidente.

Y por si fuera poco, se renovaron las mesas directivas del Senado y de los Diputados. Por primera vez el PRI no tiene asiento en la cámara alta.

El movimiento político que inició Andes Manuel López Obrador, al que podríamos ubicar en 1988 en la búsqueda de la gubernatura de su Estado natal Tabasco; o el «Éxodo» en 1991, la marcha desde Tabasco a la Ciudad de México. Estas dos grandes acciones políticas pueden haber encontrado ayer un punto final o de inflexión política: los anhelos de tener el poder con una visión «democrática y humanista» ayer escaló a un óptimo nivel.

Haber obtenido la presidencia de México en 2018, luego de dos polémicos intentos, y repetir la azaña presidencial ahora en manos de Claudia Sheimbaun Pardo, no eran suficientes. Se había logrado también el dominio en el Congreso de la Unión, aunque de manera absoluta en está última etapa. Pero ayer tomó el cargo la nueva suprema corte de justicia de la nación, (SCJN) el último bastión de los poderes que faltaba adecuar.

Y la pregunta ¿Ahora que Morena, AMLO y Sheimbaun, tienen todo, para qué lo quieren?

El régimen de la 4T tiene la oportunidad de oro para demostrar de qué están hechos. El cambio de régimen, con justicia y democracia y soberanía, como ellos pregonan, donde los pobres están en el primer plano, hoy es más fácil lograrlo. Habrá que estar al pendiente para saber si Claudia Sheimbaun Pardo podrá llevar las riendas de un país con su visión progresista, o será rebasada por la otra visión del acuerdo político, ese pragmatismo que tanto daño hizo a México con el PRI en 70 años y en los 12 del PAN.

Pues ahí están los aliados de Morena, Ricardo Monreal, Adán Augusto López, y el mismo Andrés Manuel López Beltrán, por considerar solo algunos. pues faltaría incluir, en este contexto, a gobernadores incomodos. Ellos con una visión de mantener el poder mediante acuerdos de corta perspectiva, contrastan el objetivo de la presidenta. Ya han dado muentra del estorbo que significan. Sus excesos de poder chocan con la «humildad y austeridad» que presume la 4T; estas acciones indican que la presidenta va por un camino, y sus aliados por otro.

Si la nueva SCJN, el Ejecutivo Federal y el Congreso de la Unión -en sus dos Cámaras- desarrollan un ejercicio sin mayor estridencia, generando confianza al poder económico con reglas claras. Y si la economía atiende las viejas demandas: medicina, educación, empleo, seguridad, entre otras, Morena legitimaria su poder y enterraría, acciones pragmaticas como el arribo de la nueva suprema corte o los excesos de sus aliados, entre otros reales errores.

Estos acontecimientos, sumado al ejercicio que busca 136 mil morenistas en todo el país con cargo y liderazgo en cada sección electoral, significaría mantener el poder por lo menos dos sexenios más.

Un partido político, mantiene en su función fundamental, llegar al poder y mantenerlo. Claudia Sheimbaun, como jefa política de su partido tendría esa encomienda. Pero lo más importante: lograr el bienestar y desarrollo de México, es su responsabilidad de Estado. Entonces cuando dijo «Vamos Bien y Vamos a ir Mejor» ¿se refería a la primera encomienda o a la segunda?