No es el mismo impacto un hecho de violencia en el centro del Estado, que en el puerto de Mazatlán. Allá se vive el dolor como acá, pero la economía se mantiene: las hortalizas crecen y se venden; acá los turistas dejan de venir. Pero la desaparición del joven de Durango, ha provocado indignación, miedo y también la caída política de un empresario.
La desaparición de joven Carlos Emiliano, en un bar donde el ex secretario de economía de Sinaloa es socio inversionista, le generó más relevancia, al de por sí, lamentablemente caso. Nadie entendió el que no se asegurara dicho bar, y muchos atribuyeron a la posible influencia política de su inversionista. Después de 18 días, en medio de una serie de protestas e información real y falsa, promovida por mazatlecos y duranguenses, llegó el secretario de seguridad federal, Omar García Harfuch, y altas autoridades, para que ocurriera la salida de Ricardo Velarde Cárdenas y el aseguramiento del sitio donde ocurrió la desaparición.
La salida del secretario provocó también un extraño reacomodo de funcionarios del gobierno de Sinaloa. Luego se desarrolló una marcha-manifestacion en pleno malecón, cuyo reclamo fue de las víctimas de desapariciones.
Estos acontecimientos han generado altos niveles de indignación social. Pues de inmediato se atribuye, como lo más seguro, al crimen organizado como responsables de dicha desaparición. Pues vendedores de droga se internan en bares, sin consentimiento de los dueños o inversionistas, y acosan a los asistentes. De eso no sabemos hasta dónde, legalmente sea culpa de los empresarios, pero se trata de un asunto delicado, cuyas consecuencias están a la vista
El caso del joven duranguense desaparecido, es un caso que forma parte de las investigaciones federales. Tanto los duranguenses como los mazatlecos, esperan que haya resultados, que haya justicia, y de ser posible baje el nivel de delincuencia en centros nocturnos.
Por lo pronto el caso ya generó impactos en el turismo, con una campaña mediática que afecta negativamente al puerto. Pero también representa un enorme tropiezo político para la carrera del joven empresario, ahora ex secretario de economía, Ricardo Velarde Cárdenas.
Y ante lamentables hechos, existe la esperanza de que se garantice la seguridad en Mazatlán para que sigan viniendo los turistas, pues mientras en otras partes, ante la grave situación, las berenjenas y los tomates se siguen vendiendo, en Mazatlán, se espera que no caiga el turismo.



