La de Carlos Manzo, una Protesta sin Respaldo Político

La muerte del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, genera una serie de protestas de quienes exponen el hartazgo por la violencia que «azota» a varios estados del país. La más sobresaliente es la convocada por quienes se auto definen «Generación Z». Todo esto ocurre sin un proyecto o plan de nación alterno al régimen que gobierna. Entonces la unión de la derecha entre empresarios, medios de comunicación y población inconforme, carece de plan político; y solo actúa cuando ocurren circunstancias, como el asesinato de Carlos Manzo, y se aprovechan como mera oportunidad política para mostrar su desacuerdo. Pero eso no significa un proyecto donde coincidan los que no están de acuerdo con el actual modo de gobierno. Los partidos políticos de oposición no tienen una oferta clara de gobierno, o quiza no existe.

Ante esta situación, el PAN, MC, y PRI, optan por el señalamiento, la descalificación, y hasta improperios y golpes, en el congreso, o en los medios de comunicación, para hacerse notar. Afuera de los institutos políticos, los medios de comunicación, como TV Azteca o Latinuz, como ejemplo, mantienen un claro desafío en contra de la presidenta y de la 4T. Pero no pasa de ahí, y es lamentable que no exista una alternativa de gobierno que otorgue rumbo al conflicto político.

En una democracia es válida la disidencia, es necesaria la libre manifestación, como la de la «Generación Z», empresarios y sociedad de derecha, o de cualquier inconforme lastimado por la acción de gobierno. Pero en un pueblo con democracia, los partidos políticos, tienen, entre sus principales actividades, pensar, estructurar y ofrecer una o varias alternativas políticas, cuya acción represente los anhelos de la oposición en general.

Hoy día lo único que se observa es el discurso y acciones tronantes de Alejandro Moreno Cárdenas, líder del PRI; o de las intervenciones estridentes de Lily Telles en el Congreso. Es decir, sólo mensajes que llaman a repudiar al régimen pero sin sustancia válida.

Entonces, la muerte de Carlos Manzo, así como banderas y narrativa que él promovía, servían como propaganda a esta oposición que, sin plan de gobierno, intenta ganar espacios, o quitar el poder a la 4T. Creemos que no es el camino correcto: la oposición debe replantearse, pero no para otorgar una candidatura, por ejemplo a Ricardo Salinas Pliego, pues él no es alternativa de gobierno, él busca sus intereses, y no son los del pueblo que no está de acuerdo con la 4T.

A finles de los 70’s conocimos la alternativa del PAN: un proyecto de gobierno que contrastaba con el PRI. Una oferta de gobierno donde el liberalismo social y la solidaridad, eran banderas para hacer un gobierno distinto.

Diez años después llegó el PRD con una perspectiva, cuyo eje principal era ayudar a los pobres, desde las estructuras del gobierno. Algo similar a lo que hoy es Morena.

A diferencia de estos retos de oposición al PRI, hoy los partidos políticos no tienen proyecto y eso debilita al sistema político mexicano actual, porque otorga «mano libre» a quienes tienen el poder.

Por eso vemos una serie de protestas, primero la «Hola Rosa» y hoy «La generación Z» —que son los mismos— saliendo a las calles; un esfuerzo que aprovechan los partidos políticos, los mismos que no proveen el plan de gobierno que la oposición requiere.