Reviven el Ancestral Juego de Ulama con Exhibición de Jugadores Locales

«El Mesón de los Laureanos» restaurante campirano en El Quelite promovió está actividad

LOCAL. La tradición del ancestral juego de pelota Ulama volvió a cobrar vida en la sindicatura de El Quelite, donde se realizó una exhibición de este deporte de origen prehispánico, organizada por sus propios jugadores y con el respaldo de Restaurante El Mesón de los Laureanos.

Durante la actividad participaron jugadores locales de la zona, así como exponentes provenientes del Estado de México, quienes se reunieron para mostrar al público las técnicas, reglas y características de esta disciplina que forma parte del patrimonio cultural de Sinaloa.

Los jugadores José Luis Peraza y José Encarnación Lizárraga hablaron sobre la importancia de preservar y dar a conocer el Ulama, además de explicar a los asistentes distintos aspectos relacionados con la práctica de este deporte y su significado como tradición heredada de los pueblos originarios.

El Ulama forma parte de la tradición del antiguo juego de pelota mesoamericano, cuya práctica se remonta a miles de años. En el noroeste de México existen referencias históricas de su práctica entre diversos pueblos originarios, entre ellos cahitas y tahues, además de otros grupos de la región. Por ello, históricamente no se atribuye su creación a una sola etnia.

En Sinaloa, esta tradición logró sobrevivir durante siglos y actualmente se conserva principalmente mediante grupos de jugadores que transmiten sus conocimientos de generación en generación. El Instituto Nacional de Antropología e Historia reconoce tres principales modalidades: ulama de cadera, de antebrazo y de mazo.

Una de las modalidades más conocidas en el sur de Sinaloa es la de cadera, en la que los jugadores golpean una pesada pelota elaborada de hule utilizando principalmente la cadera y el muslo. El encuentro se desarrolla en un espacio conocido como taste, dividido por una línea central.

Más allá de su carácter deportivo, el antiguo juego de pelota tuvo una profunda importancia dentro de las sociedades prehispánicas, relacionada con aspectos rituales, religiosos, sociales y simbólicos. La permanencia del Ulama en Sinaloa constituye una muestra de la continuidad de prácticas culturales indígenas que han logrado llegar hasta nuestros días.

La exhibición en El Quelite permitió además un intercambio entre jugadores de distintas regiones. La presencia de deportistas locales y visitantes del Estado de México permitió compartir experiencias y conocimientos alrededor de una disciplina que continúa practicándose pese al paso de los siglos.

Para José Luis Peraza y José Encarnación Lizárraga, la difusión de este deporte resulta fundamental para que las nuevas generaciones conozcan el Ulama y se interesen en practicarlo, contribuyendo así a mantener vigente esta tradición.

El encuentro contó con el respaldo de Restaurante El Mesón de los Laureanos, sumándose al esfuerzo de los jugadores por promover en El Quelite una expresión deportiva y cultural que forma parte de la identidad histórica del sur de Sinaloa.