El PRI y el PAN EN SU LABERINTO

Hace semanas se anunció que Maribel Cholet sería la nueva dirigenta del PRI en Mazatlán, pero las cosas no han funcionado al grupo de malovistas que lideran al tricolor en su nueva etapa. Sin previa convocatoria, ni con la más mínima decencia —auque en los procesos internos de ese partido ese valor no existe — se pretende sacar al actual dirigente José Luis Arreola. El sello de Maribel Cholet es lo que, creemos, ha hecho daño a ese partido: políticos hábiles, desprovistos de las mejores prácticas políticas. Ella tiene una larga trayectoria: regidora y diputada por la vía plurinominal, casi todas de negociación, solo una ha ganado. Integrante del grupo de Jorge Abel López Sánchez, quien actualmente está retirado públicamente, pero no en la realidad, de la actividad política en el PRI y en el oficialismo. A groso modo esa es la carta de Maribel, y entre ella y Arreola no hay mucha diferencia en su empuje y estridencia. Entonces ¿para qué el cambio? Solo para que una pequeña oligarquía se quede con lo poquito que le queda al partido: una regiduria y una diputación, pluris? Se entiende que al PRI no le interesa ser opción real y fuerte, sus intereses son de un grupo que busca solo el beneficio personal.

Y en el PAN andan por las misas. Recientemente votaron por una nueva dirigencia, y ocurrió el cambio por la via legal, a diferencia del PRI. Pero creemos que el PAN de hoy no aguanta más divisiones; era más conveniente una alianza de grupos y salir juntos, como en los 90’s. De los mil 200 panistas solo votaron 522, ¡ni la mitad del padrón! Eso indica que ni los afiliados creyeron en sus candidatas, o que ya no creen en el mismo PAN. Nadia Vega dirigirá un partido ¿para que? Para ser regidora y llevar algún familiar como suplente, o para conformar un grupo separatista donde solo «los buenos» quepan? La publicación de uno de sus seguidores habla por sí sola: «no pudo (contra Nadia) ni la presidenta estatal, ni el ex regidor y ex diputado en dos ocasiones». Una clara burla al mejor estilo callejero. Esas expresiones indican el nivel de política de la nueva dirigencia. Entonces se entiende que al igual que en el PRI en el PAN tampoco hay el interés por trabajar seriamente y poder hacer frente a la «maldad» que para ellos representa Morena.

MILES CON CLAUDIA SHEIMBAUN

Los reportes oficiales hablan de 30 mil los asistentes ayer al informe que vino a dar a Mazatlán la presidenta de México. No hubo mayores sorpresas, salvo el anuncio, que no es menos importante, en el sentido de que Estados Unidos ha iniciado una estrategia para evitar la entrada de armas a México. Sin duda es un acuerdo y buen logro del actual gobierno. Tampoco fue sorpresa el acarreo al viejo estilo del PRI. Cientos de autobuses y camiones de todo el Estado, llevaron, facilitaron o acarrearon a miles al centro de convenciones. El gobierno federal hace proselitismo político disfrazado de acciones de gobierno. Pero el entusiasmo, al poder ver de cerca a una mujer sencilla, amable e inteligente, fue desbordante. La presidenta de México se muestra más real y cercana a la gente, eso gusta.