El anuncio que hizo la presidenta de México Claudia Sheinbaum en el sentido de que en Mazatlán se percibe mayor seguridad, se traduce en un gran respiro a la economía del puerto, pues dicha percepción positiva impacta en el desarrollo turístico. Actividad preponderante para los mazatlecos.
Son los datos de la última encuesta del INEGI, cuyo resultado suena lógico; pues mientras favorece a Mazatlán, a Culiacán le indica el aumento de la percepción, pero de inseguridad.
Así es como cualquier sinaloense siente el problema de inseguridad que afecta a todo el Estado. Problema que hoy atiende con más especificidad el gobierno federal, por medio de las fuerzas armadas: guardia nacional, defensa nacional y Marina. Haber atrapado al mayor promotor del narcotráfico ha implicado esta situación que trasciende las fronteras del país. Estados Unidos interviene, al menos con la presión diplomática y comercial, al gobierno mexicano en ofrecer resultados. Pero mientras las acciones ocurren, la guerra y las bajas suceden, principalmente en Culiacán.
Por fortuna, y después de operativos conjuntos entre los niveles de gobierno, Mazatlán goza de menor impacto de esa inseguridad que ha generado dicha detención. Los resultados de la encuesta del INEGI pueden ser también el resultado de los eventos protegidos como El Carnaval, Semana Santa o Semana de la Moto. Esos tres eventos fueron ampliamente cuidados con operativos espaciales.
Y este es un acierto de los tres gobiernos, pues Mazatlán sería más vulnerable a la violencia que cualquier otro municipio de Sinaloa: aquí algún evento violento espanta al turismo. Y viceversa, los buenos números de la encuesta, al igual que el éxito de los eventos pasados, como el Carnaval, generan confianza en los visitantes de cualquier punto del mundo.
Entonces el anuncio que la presidenta Sheinbaum hizo ayer en su conferencia «Mañanera», significa una nueva oportunidad al desarrollo turístico de Mazatlán.



