En Mazatlán, como en buena parte del país, se han adelantado los tiempos electorales, de tal suerte que en el caso de Morena, se habla de por lo menos 13 personas, mas hombres que mujeres, quiénes han expresado su intención para buscar ser coordinador (a) municipal de la Cuarta Transformación y luego ser candidatos formales. Cuatro caballeros y una dama son los más probables. A ellos les urge saber si en verdad será el resultado de una encuesta o la negociación, quien los defina.
Una verdadera incógnita e incertidumbre para los líderes que sienten tener el poder político para ser elegidos. Por el lado de las mujeres, si en Mazatlán, de acuerdo al género, fuera mujer, no hay mayor dificultad: Estrella Palacios Domínguez, sería la elegida. Pues Morena no ha logrado construir verdaderas figuras femeninas que estén a la altura de competir por un puesto político como la alcaldía o alguna diputación. Las actuales diputadas no lograron el repunte, porque no quisieron o no tuvieron oportunidad. Entonces en una encuesta, seguramente la alcaldesa saldría adelante. Y en una posible negociación entre actores del centro del país, Imelda Castro y el mismo equipo Rocha-Inzunza, sería ella.
Pero todo indica que el partido optará por mujeres en Ahome y Culiacán, lo que supone —aunque no es regla rígida en Morena— que en Guasave y Mazatlán irían hombres. Entonces en el puerto se agudiza el conflicto, porque aquí «hay hasta para aventar pa’riba» como recientemente lo declaró la Coordinadora estatal Imelda Castro. Los muy cercanos a ella: Juan de Dios Garay y Edgar González, tienen toda la posibilidad si fuera ella quien tome la decisión. Pero bajo una negociación con el equipo Rocha-Inzunza seria Manuel de Jesús Guerrero » El Meny» quién además es el artífice de la estructura de ese partido en Sinaloa, actividad por cierto nada despreciable en política práctica para ganar elecciones. Pero las negociaciones con ese grupo podrían llegar hasta Culiacán y el Congreso.
De restarle importancia a la encuesta y atender al centro del país, Morena o Imelda Castro estaría hechando mano de dos líderes más: Juan Carlos Patrón o Carlos Escobar. Ambos políticos han tenido la habilidad para formar parte de equipos políticos que tienen su orígen en la Ciudad de México, allá donde se toman acuerdos en la mesa. Solo recordar que fue así como se resolvió la candidatura entre Luís Guillermo Benítez «El Químico» y Rubén Rocha Moya.
Otra figura que tampoco debemos ignorar, por la importancia de la negociación al margen de la encuesta, es la señora María Josee Salazar, de quién se dice busca hace valer la «liana» del centro para venir a ocupar un cargo y ayudar a la gente.
A todo esto, sumele usted apreciado lector, la noticia que ha enviado desde el centro del país, el partido verde ecologista de México, quién suma a sus filas al ex alcalde Fernando Pucheta, quién seguramente buscará ser el candidato a la alcaldía, o de plano irá por el distrito federal 1, demarcación que se asegura, será para ese partido.
Entonces todos los aspirantes, seguramente están ocupados y preocupados por entender por dónde van las decisiones. La encuesta es la menos creíble, en Sinaloa el ex gobernador Rocha se encargó de aclarar que no tiene valor. Y lo que queda es la negociación o los premios de consolación como fue el caso de Chihuahua donde el partido, sin encuesta ni convocatoria, designó a Andrea Chávez al municipio más importante de ese Estado, al no ser elegida Coordinadora estatal.
Así está el panorama en Mazatlán, y cada minuto es crucial para los pretensos, pero el adelanto de acciones electorales de Morena le inyecta bastante energía al sistema político, por un lado calienta el ambiente de manera positiva, y por otro mantiene en la total incertidumbre por lo menos cinco morenistas en Mazatlán, quienes realmente pueden ser.




