Todo indica que para finales del mes entrante estará lista la propuesta de Reforma Política que hoy se construye en Palacio Nacional. Bajo la indicación de la presidenta de México Claudia Sheimbaun Pardo, Pablo Gómez coordina la reforma política que implicaría la reducción de dinero a los partidos políticos, la desaparición de los organismo electorales paralelos al INE en los Estados, y la reducción de los legisladores plurinominales, tanto al senado como a la cámara de diputados.
La oposición politica a Morena ya ha descalificado dicha propuesta, sin tener claro sus posibles leyes y alcances. Pero tan solo el anuncio de la reducción de los diputados plurinominales, «pone a temblar» a los partidos pequeños como el Partido de Trabajo, Verde Ecologista de México, al Partido Revolucionario Institucional y también al Partido Acción Nacional. Todos ellos hoy mantienen bajos niveles de votación, lo que los convierte en institutos pequeños a quienes les afectaría negativamente que en breve el INE disponga menos posiciones plurinominales.
Hay quienes dicen que esa medida beneficia a Morena, permitiendo menos presencia de políticos de oposición en las cámaras y mejor control, cuyo resultado sería perpetuarse en el poder, así como se benefició el PRI por más de 70 años.
De aprobarse una reforma en estos términos, lo más inmediato sería una ruptura entre Morena y sus aliados, PT y Verde. Este escenario advierte la eminente imposibilidad de que estos partidos puedan ganar elecciones en los territorios, pues sin dinero y sin el acuerdo con Morena o el gobierno, seria muy difícil obtener triunfos así como han ocurrido en la era obradorista. Tendrían que dar tiros de precision en algunas pocas regiones del país.
Esta medida también dificultaría a Morena lograr la gobernabilidad en las cámaras, pues hasta hoy, todos los acuerdos que benefician al gobierno federal, han surgido con el voto del PT y Verde, pues Morena por sí sólo no tiene la mayoría.
Entonces no está claro hasta dónde Morena o el gobierno de Claudia Sheimbaun, están dispuestos a sacar una reforma política que reduzca la posibilidad de los partidos políticos pequeños, entre ellos, los aliados de la 4T.
Una Ruptura, así como le exponemos, traería consecuencias inmediatas, por ejemplo en Sinaloa. En el sur para ser más precisos, en el reciente proceso electoral, el PT arrebató el municipio de Escuinapa a Morena, y en Rosario ese mismo partido le produjo un «boquete» de poco mas de 4 mil votos, lo que puso en riesgo el triunfo tinto en ese municipio.
Hoy Sinaloa padece un alto índice de malestar ciudadano que ha provocado la terrible violencia. Si la oposición capitaliza ese descontento social, aunado a la posible ruptura entre los aliados políticos, puede ocurrir un dificil proceso electoral para Morena. Solo basta estar atentos y conocer los alcances y daños que puede traer la Reforma Política que hoy se escribe tras los muros de Palacio Nacional.



