Siempre que llega la temperatura de secas también llegan los incendios en la zona serrana de Sinaloa, y de varias zonas de México. Los recientes dos incendios en Concordia y Badiraguato, dejan dolor, frustración de la gente y también se deja ver la falta de planeación del gobierno. No hay lumbreros y las autoridades llegan tarde.
El lunes 12 de mayo se supo de un incendio que acabó parte del bosque de la Mesa del Carrizal. Meses antes otro devoró parte la vegetacion de Santa Lucia, la Petaca y Potrerillos. Luego también se quemó la zona de El Carrizo y El Palmito. El común denominador en estos casos fue la poca acción del gobierno municipal y estatal.
Las áreas de protección civil y Sebides, carecen de una estrategia que atiendan de inmediato a las comunidades. Y eso es grave porque el fuego camina y se come la poca riqueza que sostiene a miles de familias que viven en y de la sierra. Ver arder sus pinos, sus robles, sus encinos, y no poder controlar los incendios porque no hay gente ni gobierno que convoque y ayude, es frustrante para la gente que vive allá en lo mas alto, y viven de lo que dejan sus bosques.
El gobernador Rubén Rocha Moya no estaba enterado cuando se le cuestionó qué se estaba haciendo por el fenómeno que mantenía en sosobra a los que habitan en El Batel o Loberas. Ahí fue evidente que su equipo no le ayuda. Seguro falta dinero e iniciativa para estar alertas ante un fenómeno que se repite año con año.
Cuando la gente de la sierra se cansó por no poder apagar en fuego, muchos hicieron uso de sus redes sociales y denunciaron la falta de ayuda. Pidieron que subiera el ejercito y protección civil, «así como el año pasado» dijeron cuando se quemó una parte de Loberas y «subió mucha gente oiga». Eso nos dijeron.
La sorpresa es que el gobierno estatal reaccionó y hace cuatro días llevó alimentos, y personal hasta El Palmito, a Loberas, y también a Badiraguato. Y por fin pudieron controlar la lumbre, al menos en Concordia ya se pudo
Hoy el gobernador autorizó a que se contrate mas gente para que haya mejor atención. Eso es fantástico, pero pareciera que es tarde, porque ya se quemaron miles de hectáreas. Pero no, no es tarde. Los incendios ante la terrible sequía pueden surgir.
El gobierno subió a la sierra y la gente acudió. Las mujeres prepararon alimentos para los lumbreros, con los insumos que llevó el gobierno. Porque Sebides, Protección Civil y otros grupos de auxilio, entre ellos la Guardia Nacional y el Ejercito, fueron hasta donde la lumbre estaba devorando todo.


