Morena ¿Empeña su Militancia?

Como si se tratara de un mero acertijo, la semana pasada era por Movimiento Ciudadano (MC) pero en últimas horas es por Morena. La empresaria María José Hernández Salazar, cabeza del grupo desarrollador Hersa, surge de la nada a la escena política. Hay quienes aseguran que será una de las «corcholatas» para la coordinación municipal de la Cuarta Transformación en Mazatlán. Toda una serie de señales al aire que no tienen una solida explicación, por lo menos de Morena de Sinaloa o de la recién nombrada Coordinadora de la 4T, Imelda Castro.

En otra entrega habíamos afirmado que la señora «Majo» como también es conocida María José Hernández, tiene todo el derecho constitucional de competir políticamente. Pero decíamos también que no logramos detectar el más mínimo rasgo de experiencia en el tema. Solo el dinero, en abundancia, que evidentemente se nota en el contexto donde ella se desenvuelve.

Entonces la pregunta es ¿Morena abrió sus opciones al capital económico, o a la participación ciudadana? Porque si algo sobra en ese partido son cuadros con probada militancia y posibilidad real para ganar elecciones. Entonces no se explica el motivo para abrir las puertas al capital privado.

Una inclusión así tendrá impactos negativos en la estructura de Morena. Sería como subordinar a la militancia y a la ideología de la Cuarta Transformación al poder económico; es decir, poco o nada importarían los liderazgos de izquierda, cuya visión de estado y sociedad chocan con la perspectiva del capital económico y privado al estilo neoliberal. La ideología de la izquierda y de Morena de «primero los pobres» quedaría sujeta a las decisiones de una oligarquía de ricos, quienes tienen la oportunidad de comprar una candidatura para llegar al poder político. Y al ser poder no hay visión altruista ahí: no se llega al poder para ser magnánimo, sino todo lo contrario. Los negocios de una empresa deben prosperar, esos son los objetivos de toda empresa, esa sería la intención de que un grupo desarrollador «dueño de medio Mazatlán» quiera ser gobierno.

Lo que decimos, también lo interpreta la teoría política; Mancur Olson, politólogo y economista estadounidense, nos indica que «la política también puede verse como un mercado donde los partidos actúan como empresas intermediarias… donde la aportación de grandes sumas de dinero por parte de un candidato o grupo de interés se interpreta como una inversión de renta…» Bajo esta visión teórica, sería bueno que en Morena explicara si los objetivos del partido pueden sujetarse al poder económico. Si la militancia deberá obedecer a una nueva oligarquía económica. O que digan ¿Cómo se beneficiará a los pobres, a los más desprotegidos? mediante un gobierno encabezado por una visión netamente empresarial.

Morena tendrá que explicar la certeza o no de la posible candidatura de la señora «Majo» quien no tiene ninguna experiencia política, quizás sí buena intención —que no dudamos— para buscar ser la coordinadora y luego candidata. Porque en ese escenario dónde quedaría la experiencia tan sólida de Edgar González Zatrarain, quien ha sido alcalde en dos ocasiones, diputado, y coordinador del proceso donde ganó Imelda.

Qué harán con la trayectoria de Manuel de Jesús Guerrero»El Meny», maestro universitario con amplia experiencia y huella positiva en su paso por la universidad, y como diputado local.

Dónde queda el esfuerzo de Estrella Palacios, actual alcaldesa de Mazatlán y quién obtuvo un honroso tercer lugar en la encuesta de Morena, en el pasado proceso interno.

Qué decirle al diputado Carlos Escobar, quien tiene, por lo menos, cinco años de colonia en colonia, llevando esperanza a miles de necesitados.

Morena tiene también a Juan de Dios Garay, un profesional de la universidad y experimentado político de izquierda; también coordinador de Imelda en el pasado proceso.

Son muchos los cuadros que tiene Morena en Mazatlán, como para andar negociando otras opciones. Pero alguien debe explicar a qué se debe que Morena quiera empeñar a su militancia.